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jueves, 30 de junio de 2011

Los colores del tiempo.


Se reconocieron el otoño del noventa y ocho. Pero cada uno vivía en años diferentes. El, tres años más allá. Ella, cinco más acá.

Cuando sus manos se rozaron como el fugitivo baile de las hojas de un roble entristecido, con calma y ternura, se declararon un extraño amor.

Él la llenó de atardeceres con palabras de un futuro casi sin presente, y ella le compuso poemas huérfanos y cojos. Tal era su miedo que se fue sin decir adiós.

Pasaron tres inviernos, cinco veranos y siete primaveras sin saber el uno del otro.

Pero la mente es un lugar donde el tiempo trascurre de otra manera, dejando el poso de los recuerdos en la taza del olvido. Y allí, sin saberlo, cada uno vivía esa historia compartida.

Con el tiempo, ella llegó a oler el perfume de las palabras y le escribió una breve carta. Regresó sediento hasta su lado, implorando luchar por un amor desacompasado. Ella accedió desde un corazón lleno de rejas, que él deshizo base de paciencia.

Y se puede decir que durante este tiempo se amaron exiliados por un tiempo que jamás llegó, en una vida en malva.

Con los años, las palabras se fueron deshaciendo en lágrimas, y él cerró el libro donde habitaban como dos seres de otro tiempo en busca de una isla donde vivir su naufragio.

Pero el tiempo es un río donde los colores mudan en cada estación, y él, decidió esperarla en secreto. Subido al campanario tratando de detener las campanas que tocaban cada hora, pasó dos años con sus días, sin sus noches.

Una tarde de otoño, creyó verla entre el tumulto de la plaza, caminando mientras miraba las nubes. Dicen los que transitaban por la plaza, que las campanas crepitaron incansables durante dos días, y que el tiempo, expedito, discurría bajos sus pies en un río de tonos rosados. Todo porque una mujer vestida de blanco había subido al campanario, y descalza, había besado la estatua del tiempo.

13 comentarios:

  1. Poesía en un prosa. Es una historia de amor sin llegar a puerto, es una pena, de esas hay muchas, yo te puedo contar. Pero así es el amor.

    Me ha gustado mucho la idea de jugar con dos personajes en distinto tiempo, es muy sugerente.

    Buen relato, un abrazo Ángeles.

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  2. Es de efecto inmediato. Te doy las gracias por deshacerme un nudo.

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  3. Madre mía Angeles, es precioso...

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  4. Me he quedado un rato sin poder escribir nada. Só, sólo esto: una de los escritos poéticos más bellos que he leído en mi vida.
    Gracias por escribirlo, Ángeles.
    Un beso enorme.

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  5. Es precioso, Angeles. Prosa poética llena de dulzura y melancolía.
    Es un placer leerte.

    Un beso.

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  6. Maravilloso, Ángeles, una idea fantástica y un desarrollo intrigante y bien acabado. Me ha gustado mucho. Besos.

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  7. Preciosa prosa poética. Un maravilloso relato de desencuentros encontrados o encuentros desencontrados. Como no "tallereo" a ver si se me ocurre algo con la imagen, que anduve algo desconectado estos días.

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  8. Maravilloso, me has llenado de nostalgias de otros tiempos, algunos desconocidos.
    Gracias
    Abrazos

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  9. Por cierto, cometí la imperdonable incorrección de llevármelo a "Sugerencias..." sin previo aviso.

    Espero no recibir la visita de su abogado.

    Besos sin copyright.

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  10. Kum* tienes permiso de sobra ya lo sabes, es un honor estar en tus sugerencias, y respecto al abogado...tranquilo no tengo excesivo trato con ellos, jejeje

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  11. La imagen final es de una fuerza increíble, me has alegrado el día.

    Blogsaludos

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  12. Decididamente debe ser algo que comiste. O, tal vez, te caiste de cabeza...

    ...no, esto no es normal.

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