Para demostrar mi existencia , di a luz, en medio de la arena circense, a mis dos niños cíclopes. Hubieran sido un buen reclamo, de no ser porque ellos también son invisibles.
Y el cuarto; se trataba de escribir un microrrelato donde se nos daba un escenario (actuación circense) , debiendo ser escrito bajo el punto de vista del personaje involucrado en la escena ( yo escogí la mujer invisible que aunque no era de los personajes propuestos, siento una predilección especial).
Ángeles, a no ser que esté equivocado, que puede ser, aún no es definitiva tu derrota. Espero que sea así y sigas publicando nuevos micros de las Microjustas en esta edición.
Este micro tiene su encanto, pues la imagen que propones no deja de ser potente a pesar de ser fantástica.
Ah no?, vaya y yo quitandome el disfraz. Bueno pensándolo, si el juez que falta da un voto a mi micro, estaría empatada...esperaremos a ver qué pasa. Gracias por avisar, no había caido en esa remota posibilidad. Un abrazo Nicolás
Sin duda (o con ella) el padre era cíclope, para que luego digan que con un ojo se ve sólo la mitad, este en todo caso, vió lo invisible, y es que tenía mucho ojo!.
¡Aupa, Cassiopea! Segundo asalto frente al Sr. Holanda. Qué maravilla de final, pase lo que pase, los micros van a ser de campeonato, quiero decir de macrojustas.
Y el cuarto; se trataba de escribir un microrrelato donde se nos daba un escenario (actuación circense) , debiendo ser escrito bajo el punto de vista del personaje involucrado en la escena ( yo escogí la mujer invisible que aunque no era de los personajes propuestos, siento una predilección especial).
ResponderSuprimirA mi parece genial.
ResponderSuprimirUn beso
Gracias Luisa.
SuprimirUn beso
Buena vuelta de tuerca... Muy chulo.
ResponderSuprimirAbrazos
:-)
SuprimirMe alegra que te parezca chulo.
Fantástico, Ángeles.
ResponderSuprimirUn abrazo.
Lo fantástico me encanta y lo extraño y lo irreal.
SuprimirUn abrazo Pedro
Dejas una imagen preciosa al final de tu micro, sirve para que el lector revolotee con ella.
ResponderSuprimirEs un ancentral truco de magia Adivín, a veces sale y otras no, pero siempre se intenta (dejar una imagen al final, y si es bella mejor que mejor).
SuprimirUn abrazo
Ángeles, a no ser que esté equivocado, que puede ser, aún no es definitiva tu derrota. Espero que sea así y sigas publicando nuevos micros de las Microjustas en esta edición.
ResponderSuprimirEste micro tiene su encanto, pues la imagen que propones no deja de ser potente a pesar de ser fantástica.
Un abrazo y espero estar en lo cierto.
Ah no?, vaya y yo quitandome el disfraz. Bueno pensándolo, si el juez que falta da un voto a mi micro, estaría empatada...esperaremos a ver qué pasa. Gracias por avisar, no había caido en esa remota posibilidad.
SuprimirUn abrazo Nicolás
Fantástico, deja una imagen muy poderosa.
ResponderSuprimirBesitos
Gracias Elysa,
Suprimirun abrazo
Dos cíclopes invisibles, hijos de madre invisible y padre... Cómo sería ese fecundación?
ResponderSuprimirAbrazos, Ángeles.
Sin duda (o con ella) el padre era cíclope, para que luego digan que con un ojo se ve sólo la mitad, este en todo caso, vió lo invisible, y es que tenía mucho ojo!.
SuprimirUn abrazo
Cachissss...Tanto esfuerzo para nada
ResponderSuprimirBesos desde el aire
Desde que lo leí en las microjustas me enamoró este micro. Lo encuentro de una delicadeza sublime.
ResponderSuprimirUn abrazo.
Muy buena vuelta de tuerca, me ha gustado mucho esta pirueta circense-literaria.
ResponderSuprimirPequeños detalles que se pasan por alto.
ResponderSuprimir¡Aupa, Cassiopea! Segundo asalto frente al Sr. Holanda. Qué maravilla de final, pase lo que pase, los micros van a ser de campeonato, quiero decir de macrojustas.
ResponderSuprimirJa, ¡que bueno!
ResponderSuprimirEstoy con Elisa. El final es muy bueno. Todo el micro es genial.
ResponderSuprimirEstupenda e irónica, me quito la boina ante tanta creatividad.
ResponderSuprimir