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jueves, 1 de agosto de 2013

Mundos invisibles

El excéntrico científico Thomas W. tras varias décadas dedicado a la recolección de pruebas a favor de la existencia de mundos invisibles, hizo copiar su obra en el dorso de hojas de sauce escocés, asegurando que las nervaduras de este vegetal serían las únicas capaces de soportar el peso de tamaño descubriento. Por temor a que el tiempo absorviera su trabajo y los hongos del olvido invadieran su descubriento, sus colegas de profesión dedicaron varios años a transcribirla al papel.  Así es como a día de hoy, el pequeño reino de Nip cuenta con un singular tratado sobre  “ Flora y fauna de regiones inhóspitas”. Dicho tratado contiene al término un mapa* obtenido mediante la  unión de las coordenadas de las líneas arboladas de las montañas más importantes del planeta.

Así, por ejemplo, en la línea arbolada ártica, justo donde los pinus mugo comienzan su raquítico decrecimiento, encontraron una zona árida donde pequeños y famélicos pájaros anidaban en lo que parecían a simple vista ramitas olvidadas. La región situada a orillas de sus abundantes lagos cuenta además con exiguas extensiones de cultivo de cereal y restos fósiles antediluvianos de diminutos útiles de labranza. Todo ello unido a un hecho que refuta la exitencia de mundos en miniatura y su evolución inversa, como son los múltiples microcadáveres incorrumpos de aldeanos encontrados en estratos del subsuelo de mayor a menor tamaño, hasta hacerse, en la capa más externa, ajenos a la percepción visual. Seres humanos que cedieron su crecimiento en pos de una vida tranquila, lejos de las turbulencias de las ciudades y encontraron, de este modo, su propia línea imaginaria y que construyen aún hoy, hogares de silencio dentro de los troncos de árboles invibles.


 *Dicho mapa se guarda en el museo “De Los Medios Intangibles” en la capital de Nip y se puede contemplar una vez cada doscientos años. Se cree que ese tiempo se corresponde a la esperanza de vida de los humanos invisibles. Su figura recuerda a una tela de araña y posee la propiedad de absorber futuros pobladores de esferas mínimas o mundos invisibles.


3 comentarios:

  1. Interesante..., brindo por esos pobladores y la luz la poesía que vive aquí.

    Un abrazo, enhorabuena . Me gustó leerte.

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  2. Contradictoriamente congruente. No sé si me explico. Bueno, sí, sé que no me explico, pero to me entiendo. Y me gusta, para que tú me entiendas.

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  3. Ángeles, es una dicha —un placer tan grande que hasta me hace sentir bien con mi propia persona—, haber encontrado aquí al "pequeño reino de Nip", del que sospechaba su existencia. Sólo me resta entonces desear que mi tiempo de vida coincida con el momento en que el mapa se hace visible.
    Allá nos vemos. Hasta entonces te dejo un fortísimo abrazo.

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